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Ciudad de México. – ‘Cruella’ no es la típica película de Disney. La nueva historia de origen con actores reales sobre la supervillana de pelo blanco y negro es menos sobre una maníaca desolladora de dálmatas y más sobre una aspirante a diseñadora con una sensibilidad punk que quiere cambiar las formas sofocantes del pasado en Londres durante la década de 1970.
Departamentos como peluquería, maquillaje y diseño de vestuario trabajan horas extra para integrarse en el tejido de una película.
Pero en ‘Cruella’, la historia en sí misma les da protagonismo. Así que el director Craig Gillespie y la actriz y productora Emma Stone reclutaron a algunos de los mejores: la diseñadora de vestuario ganadora de dos Oscar Jenny Beavan, cuyos créditos incluyen películas de época como ‘A Room with a View’ y cintas postapocalípticas como ‘Mad Max: Fury Road’ (‘Mad Max: Furia en el camino’); y la diseñadora de maquillaje y peluquería ganadora del BAFTA Nadia Stacey, quien transformó a Stone en una escaladora social del siglo XVIII en ‘The Favourite’ (‘La favorita’).
El esfuerzo de magnitudes épicas tuvo un costo reportado de 200 millones de dólares. Hubo unos 277 trajes para el elenco principal, 47 cambios para Cruella/Estella y 33 para la baronesa interpretada por Emma Thompson.
