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Pekín. China aprobó una ley para luchar contra el desperdicio de alimentos, en un país donde es costumbre pedir platos en exceso durante los banquetes en los restaurantes.
Los banquetes pantagruélicos son la norma en ciertos círculos, hasta el punto de conmocionar al presidente chino Xi Jinping que, en agosto pasado, exhortó a sus compatriotas a más frugalidad y a poner fin al despilfarro.
El parlamento chino votó el jueves un texto que convierte el desperdicio de alimentos en un delito.
En caso de despilfarro, la ley abre la posibilidad a los servicios de restauración de cobrar un suplemento a sus clientes, informó la televisión pública CCTV. Por el contrario, los que terminen correctamente su plato podrán ser «recompensados», indica la cadena, sin más precisiones.
Los restaurantes que inciten a pedir demasiada comida se arriesgan a una multa máxima de 10 mil yuanes (mil 540 dólares, es decir, más que el salario mensual medio).
Además, se sanciona con severidad los videos de orgías alimentarias, populares en línea, en los que los individuos compiten por quién ingiere más comida.
La producción o difusión de ese tipo de video se castigará con una multa de 100 mil yuanes (15 mil 400 dólares).
